miércoles, 8 de mayo de 2013

ESE DULCE MAL

En mis tiempos leí esa novela de Patrizia Higstmitz, realmente es una novela curiosa de estilo.

El primer capítulo es una historia cerrada en sí misma: una mujer que trabaja de en unos grandes almacenes, desamparada por su novio y la vida, es recogida por una anciana en su casa, la buena señora acaba medio narcotizándola, la chica está muy mal: enferma, loca...no se sabe bien ( de momento)

La chica se obsesiona con un exnovio, toda la novela es una reflexión sobre los celos.

El último capítulo es maravilloso, al final la chica recupera la relación con su novio y se van juntos a cenar a un restaurante y allí hablan de amor. Con mucha habilidad la autora describe la escena y en las últimas frases descubrimos que la chica está hablando sola...

No es una novela de investigador privado, es una mujer que a su libre albedrío realiza sus pesquisas...no recuerdo si la hacen o no un seguimiento...

Lo más destacado es que la novela es un ensayo sobre los celos, porque no hay amor sin celos y sin celos no hay amor, piensa la autora del libro, y es por eso que amor y celos van juntos y si no hay celos no hay amor y si no hay amor no hay celos. Así piensa Patricia H.

Kundera redondea la idea con LA INSOPORTABLE LEVDAD DEL SER pero en plan metafísico, su hipótesis es que el amor es una cárcel pero que si somos libres, la libertad es insoportable...porque el ser adquiere demasiada levedad al no estar sujeto a la presencia del ser amado. Estas cosas que piensan los intelectuales, en el fondo todo es más sencillo pero lo que no puede ser sencillo es poder expresarlo de manera sencilla. El amor es una cárcel para aquel que es celoso, es prisionero de sus propios celos...¿Amar a alguien es amar su libertad? Si su libertad es dejarte, algunos piensan que no. Eso puede ser amor, pero no amor incondicional...Siempre hay una persona que ama más a la otra en la pareja, no es un concurso de la tele.


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